El 6 de junio de 2006 en una noche en que solo se veía la luna entre una espesa niebla; en el cementerio central de New Cork en el que solo se escuchaba el sonido de los cuervos y de las tumbas emergían gases mal olientes.
El sepulturero hacia su primer ronda de la noche como de costumbre llevaba un tabaco y un café en una taza despicada.
Cuando de pronto escucha un sonido extraño y a lo lejos ve algo saliendo entre la tierra, no lo puede creer y se acerca frotándose los ojos anonadado, observa de frente que era Michael Jhackson bailando, al ver al sepulturero éste se asusta, deja de bailar y saca un shut gun, accidentalmente dispara, con la vibración caen sus brazos al piso, el sepulturero inmediatamente le pega con una pala, hace de nuevo el hueco y lo entierra.

Fin.